La Mars Science Laboratoty (Curiosity) de la NASA comenzó a enviar información del planeta rojo a partir de agosto de 2012. Desde entonces, se ha confirmado que el planeta es frío e inhóspito; con unas características orbitales, atmosféricas, físicas, químicas, geológicas y biológicas que lo hacen inhabitable en la actualidad.
Hay una serie de características de Marte que lo alejan de ser un planeta amigable para la vida.
Hay constancia que un pasado lejano (hace unos 3000 millones de años), pudo existir vida, ya que se han encontrado evidencias de un pasado húmedo y cálido, con una atmosfera que soportaba la presencia de agua líquida.
De hecho, las evidencias actuales muestran la existencia de agua helada en los polos y recientemente en el subsuelo, a una profundidad de entre 11-20 kms de profundidad.
Los científicos creen que el cambio tan drástico en la habitabilidad de Marte se pudo deber a las tormentas solares (el campo magnético del planeta rojo es muy débil), que fueron socavando poco a poco la atmósfera marciana.
Marte es un planeta rocoso, sin actividad volcánica ni tectónica en la actualidad, pero todo indica que las tuvo en el pasado. Los científicos están convencidos que en los inicios de su historia, Marte tuvo que ser similar a la Tierra.
Sand + wind = dunes! Planetary scientists compare sand dunes like these on Earth and #Mars to learn more about the geology and climate of the red planet. Mars dunes are dark because they're made from volcanic rock, but the shape of the dunes is very similar.#Planetary pic.twitter.com/6QGOr0osES
— USGS Astrogeology (@USGS_AstroGeo) May 24, 2024
Con esa actividad en el pasado se formaron las rocas, el material se reciclaba y permitía la presencia del C02, en su atmosfera. Pero sin un campo magnético destacable, el viento solar sentenció a Marte a ser un planeta desértico e inerte.
Con una atmósfera muy tenue y una presión atmosférica muy baja, Marte presenta una temperatura media de -55 ºC, sin apenas efecto invernadero.
La composición atmosférica es fundamentalmente de C02 en un 95%, un 3% de N2 y el resto trazas de otros compuestos, entre ellos el 02. No tiene campo magnético significativo, por lo tanto, la radiación ultravioleta tan dañina para la existencia de vida llega a la superficie sin obstáculos.
Aunque se encuentra en el límite de la zona habitable del sistema solar; la órbita, traslación, rotación y distancia al Sol; aunque no muy alejados a los de la Tierra, provocan que las diferencias de temperatura entre unas zonas y otras, sean insalvables para albergar vida cómo la que conocemos.
Los estudios científicos demuestran, por tanto, que en Marte pudo haber sido habitable hace millones de años, pero hasta el momento no se han encontrado evidencias de vida marciana; ni ahora, ni en el pasado.
We are the first human beings to see a Mars sunset. pic.twitter.com/srksfiI2Jr
— Curiosity (@MAstronomers) August 16, 2024
La principal característica insalvable para que en Marte pueda haber vida, es que exista agua líquida en su superficie. Para ello, hay que “crear una atmósfera” similar a la de la Tierra.
Las posibilidades pasan o por fabricar una atmósfera similar a la de la Tierra y/o convertir el suelo marciano en cultivable. Para ello se necesitaría:
Existe una larga lista de retos por salvar, como es el de la gravedad. Es tres veces menor al de la Tierra. Desde un punto de vista biológico, ¿sería posible adaptarse a esta diferencia gravitatoria?
De momento, no. La humanidad no dispone del avance tecnológico suficiente para llevar a cabo tan enorme empresa.
En cambio, la ardua investigación científica continúa y las soluciones propuestas podrían cambiar esta realidad en el futuro.
A pesar de estas dificultades, se han propuesto varias soluciones innovadoras que se resumen en:
En palabras de Kite: “Se necesitarían millones de toneladas para calentar el planeta, pero es 5000 veces menos de lo que se necesitaría con las propuestas anteriores”.
La esperanza no se pierde, las propuestas para hacer habitable Marte son muchas y variadas, pero cualquier solución pasaría por una desorbitante presencia de recursos, tecnología y de tiempo... mucho tiempo.